Recorrer cientos de kilómetros requiere de pausas curadas. Los destinos seleccionados y los hoteles boutique en la selva y la costa garantizan que el descanso forme parte integral de la experiencia deportiva.

Cada hotel es una extensión de la ruta: estacionamientos seguros resguardados para las joyas mecánicas y cenas de bienvenida que celebran la identidad local.

El descanso es la gasolina para la siguiente etapa.