La jornada no termina al cruzar la meta. Es en las veladas informales y cócteles "After Drive" donde se intercambian anécdotas mecánicas y se coordinan los planes del día siguiente.
El estilo de vida de los entusiastas de autos clásicos combina el amor por el automovilismo con el gusto por el arte, la moda atemporal y las experiencias de viaje exclusivas.
Los motores descansan, la conversación continúa.